Detalles, capítulo III: El día que le pedí que sea mi novio

Era el cumple de mi compañero de banda, tengo un dúo. Habíamos ensayado 3 veces con un muchacho que yo no conocía previamente, que era multi instrumentista. Mi compañero lo invitó a su cumpleaños. "EL" y yo todavía no "eramos nada", esa noche ibamos a ir juntos, "él" me iba a pasar a buscar. Media hora antes de que pase a buscarme, el multi instrumentista me manda un mensaje y me dice que está de pasada a la casa de nuestro compañero pero que necesita que lo pasen a buscar. Considero que no a haber problema y le digo que nosotros pasamos. Cuando subo al auto y le cuento a "EL" se enoja, se ofende y le digo que no pasamos y me dice que sí, se encapricha y dice que si. Lo buscamos, lo trata mal, me ignora toda la fista. Cuando nos vamos, lo llevamos. Cuando llegamos a su casa me dice "Estuviste hablando toda la tarde con él y me decís a último momento que lo pasemos a buscar?"
Se enoja. Sus ojos se abren grande, le crecen los tendones del cuello, le tiembla la boca y toda la cabeza.
Le pregunto "Vos estás suponiendo que yo tengo algo con él?"
"No sé, decime vos", sigue físicamente igual.
A lo que respondo "¿Querés ser mi novio?"

RESPETATE DESDE EL DÍA CERO.




FIN

Detalles, capítulo II: El recital

"El" estaba trabajando. Ése sábado tocaba con mi banda en un bar. Mi compañero de banda, su hermana y mi amiga (novia de mi compañero de banda) nos reunimos antes del recital a hacer una picada. Las dos chicas (coquetas como ninguna y fanáticas de jugar a la "muñeca viviente") decidieron que lo que llevaba puesto no era correcto. Así que me vistieron y maquillaron. Cuando llegamos al bar fuimos al baño y le mandé una foto de mi tirándole un beso.
Me contestó con la pregunta: "¿Porqué cada vez que no estoy te pintas los labios?"

Yo nunca en mi vida tuve pintalabios, nunca me interesó, después de eso pensé y me compré uno para complacerlo a él.
Cuando me separé, lo regalé.


FIN

Detalles, capítulo I: Supermercado

Estoy en el supermercado haciendo compras, también hablando con "EL" por teléfono que estaba trabajando lejos (trabaja 14 días por mes lejos de su casa).
No tengo carro, me olvidé de agarrar uno en la puerta. Estoy en la parte de las verduras y me doy cuenta que no tengo carro, miro alrededor y veo uno a lo lejos. Me voy acercando a ver y calculo que nadie es dueño de él; en la misma situación viene un chico con cosas en su mano e intenta poner sus cosas adentro. Me nació algo de maldad y le grité "Ese carro es mío, muchacho", el chico se avergonzó, me pidió disculpas y se acercó a otro carro que estaba mas allá para usarlo. Yo ya con mi carro, riendo por dentro esperando que el chico se fuera para contarle a mi novio, vuelvo a tener un destello de maldad y le vuelvo a decir "Ese carro es mío". El chico se dio vuelta avergonzado. Cuando vió que era yo de nuevo se rió y se fue con sus cosas y su carro. Yo me reí: una alegría cotidiana, hacerle un chiste a alguien desconocido. Antes de que pueda contarle a mi novio, "EL" me dice: "¿Con quién te estás haciendo la linda?"




FIN

Serie Detalles: Epílogo

Úsenlo, cópienlo, no me interesa. La serie Detalles son los relatos de los pequeños momentos que se pueden llegar a vivir con un hombre que no sabe que es machista, criado en los 90 de forma materialista y obstinada.

Pero también habla de las cosas que podés evitar como mujer sólo con quererte y valorarte por quien sos: unx individua mas de éste mundo y merecés decir que no..

Esta vez ya podés respirar

Previo a desplegar un pensamiento que se acumula con los años de hacer la contra, debo ser sincera. No se absolutamente nada. Entiendo conceptos si me lo explica quien sabe, aplico esos conceptos previo a conocerlos como tales sin necesidad de explicarlos. A pesar de todo, estoy muy acostumbrada a que me digan todo lo mal que hago, comenzando por mi misma. Me acepto culpándome por todo, dándole rienda suelta al autoflagelo físico y espiritual. Por eso digo: que lo que aquí diga ya sé que está mal. Y son libres de leer y disentir con su cabeza, o no. Son libres.


Las telas que ya he dicho, de las que ya he hablado, que pone "el sistema" en nuestros corazones mientras crecemos a través de frustraciones y cadenas de ignorancia, existen. Están aquí y allá en forma de simbología y conceptos. Y nadamos en ellos, nos sumergimos y bañamos en el mar de pre-juicios y post-juicios, los cuales nos pre-disponen.
Negros, blancos, alemanes, africanos, latinos, yankis, judíos, musulmanes... Cosas que en éstas coordenadas las vemos de cerca, de lejos, leemos una sola vez una noticia en un portal de entretenimiento, lagrimeamos y compartimos. En particular siento que lo que mas cerca tenemos es la violencia y libertad de género, la cual comienza a dejar obsoleta a la autoridad y le abre las puertas a las conciencias libres y vivas (de vivir, de no ser causa de muerte). Y hay quienes se involucran con su carne, con su cuerpo, con nuevas formas culturales de comunicarse incluyendo a todes o todxs en una palabra; también están quienes acompañan y comparten, quienes están ahí para cualquier compañera que necesita desesperadamente salir de alguien o directamente necesita ser escuchada porque algún macho la calló la boca a piñas. Sin quererlo, estamos todos metidos en ésta hermosa metamorfosis de sociedad. En la cotidianeidad como mujer, se empieza a ver menos miedo, mas ganas de responder, mas compañerismo, mas conciencia en general. Hombres que señalan a hombres por ser violentos, acosadores o simplemente en una charla de "hombres" se desubican con comentarios privados. Nos estamos mirando todos, adentro y afuera.
Hay violencia: la mina que la cagan de un tiro porque si, porque se lo merece, por puta, porque no lavó los platos, porque no, porque no, porque no. Porque no estabas acostumbrado a que te diga que no, ¿no? La matás o le pegás porque es libre, porque te molesta, porque estamos viviendo en mundos paralelos tocándonos las pieles: hay gente que ya está viviendo en la nueva era de la igualdad y lo único que tienen para mostrarle a la otra mitad, que todavía son neandertales, son sus gritos, sus puños, sus aerosoles y sus tetas.
Hay mujeres machistas: obtusas en su mirar "Ay pobrecita, está arreglando la bici sola." dijo una suegra que tuve una vez, una suegra machista, que lavaba los platos, planchaba la ropa y jugaba jueguitos de facebook mientras esperaba a que vuelva el marido a no-coger, a no-amar, a no-estar. Una suegra que tenía ataques de pánico cuando salía a la calle, cuando en realidad lo que la estaba enfermando era estar encerrada. Otra vez tuve otra suegra (porque tuve muchas suegras, vieja. Soy bien puta.) que cuando me mudaba con mi novio me preguntó "Te pregunto a vos que sos la que se va a encargar de eso: ¿querés un escurridor para cuando lavás los platos?"; me lo preguntó en serio, ¿te estás riendo? yo también me reí. Y no lavé los platos, y me deprimí por cosas de la vida, y ese novio, hijo de esa suegra, no entendió y me cagó a trompadas.

Es como cuando te caés de la bici, o te chocan con un auto, o te quemás con leche: hay quienes jamás lo intentan nuevamente y hay quienes dicen "ya fue, un rayo no cae dos veces en el mismo lugar". Nos veo enfermos, a todos juntos, somos como un rebaño enfermo y sólo algunxs están tratando de sanar. Por mi parte, yo seguí. No reniego de mi monogamia, ni de mi heterosexualidad, tal vez no me pinte, o si, o tal vez me pinte cada vez mas, tenerme menos miedo cuando me miro al espejo, tenerle menos miedo al macho, tenerle menos miedo a la mujer machista, tenerle menos miedo al extremismo. Acá el rayo cayó dos veces, pero la segunda dió vida a una nueva capacidad de entendimiento.
A lo que sí no puedo perderle el miedo es a lo peligroso de una ciudad hervida, pero no lo puedo negar: es necesario. Hoy duelen millones y millones de pibas muertas, violadas, abusadas y acosadas. Que venga un macho a exponer sus ideales de que está bien matar minitas, no pueden, no saben lo que están haciendo, están enfermos, y nos están enfermando a todxs con su ignorancia y psicosis. Y no hay estado (sin mayúscula) que nos salve de eso, ni el anterior y menos el nuevo. Se está cortando el enmudecimiento, está llegando la fecha de vencimiento de la autoridad, nos estamos des-acomodando al "sistema" y ya vemos mas claro al culpable. Lo "extremo" que ve usted, señora, es una reacción a una acción pequeña y perpetuada por miles de años. Salga en tetas, señora, a colgar la ropa al balcón y dese una dosis de epifanía y tire la ropa por la ventana. Nadie sabe lo que nos pasa cuando nos morimos ¿porqué no vamos a acompañarnos a nosotrxs mismxs en éste maravilloso acto colectivo de crecer juntxs hacia la igualdad?
No se preocupe, señora, no nos vamos a volver jipis. Nos vamos a volver científicxs, filósofxs, médicxs, nos vamos a volver astronautas, nos vamos a convertir en energías con potencias emparentadas, nos van a tocar los ángeles a los que usted les reza y vamos a estar unidas y felices. Nos vamos a amar constantemente, vamos a elegir con más certeza, no vamos a desaprovechar la vida. Vamos a desterrar a Romeo y Julieta por las pelotudeces que no dejaban que su amor se concretara. En la escuela vamos a aprender a tenernos mas en cuenta, a ver al "prójimo" como real espejo de unx mismo y vamos a dejar de lado la hipocresía de que tirando mierda por la calle 24/6 llendo a la iglesia el día 7 estamos salvadxs. Nos salvamos aquí y ahora, cuando nos miramos a los ojos, cuando nos decimos las verdades. Señora, ya no necesitamos una leyenda o la mitología para ver nuestro camino. Está bien, la historia ya es historia, pero no quiere decir que por eso tenemos que atenernos a eso. Para eso es "pasado", ¿no las ve? ellas le están diciendo que ya puede salir de la cueva. Ellas fueron las valientes que salieron primero o que nacieron allá afuera y vienen a decirnos que las sombras son hormigas, que juntas podemos volverlas al pozo del que vinieron.

Afuera todo lo que alguna vez nos aprisionó. El patriarcado, la guerra, los asesinatos, los aristócratas, burócratas, imperialistas, las pelucas de viejos verdes, los cosméticos, los corpiños, la hija de la mierda escuela que nos priva de creativizar, la guita, wallstreet, los hitler, los mussolini, los papas, las cruces, las palomas, las banderas. Afuera todo eso. Afuera ¿entendés? No lo quemes, que después nos vamos a olvidar y alguno que contuvo su memoria nos va a volver a vender el mismo jodido buzón que nos puso una estampa de porquería en el culo y nos mandó al universo donde nos crean necesidades y nos cobran por obtenerlas mientras nos enferman con psicólogos, jefes abusivos con sus hijos Don Capricho, tineli, las tetas hechas y el puterío barato.

Afuera pero bien adentro, jamás debemos olvidarnos que existió gente de mierda a quienes les importamos un carajo las generaciones futuras. Hagamos backup de lo que nos hicieron y sigamos adelante amando y aceptándonos. Es lo único que nos queda: lamernos nuestras propias heridas. La herida de otrx, como propia mía.