Estas demasiado lejos para que llegue el fin del mundo y quiera correr a buscarte...
Hay millones de cosas que uno puede planear hacer en un mundo ideal, ese que esta en la electricidad de nuestro cerebro. Ese que funciona a un extraño tiempo, que soñas diez minutos en una hora o viceversa, o como sea.
A veces atacan los pensamientos y uno se termina preguntando el porque de todo. Porqué me quiere, porqué no me quiere, que hice yo para merecer esto, qué me pasó por la cabeza cuando intenté y qué pasó cuando dejé de intentar. Y toda la sarta de derivaciones imaginarias de supuestos escenarios posibles que JAMAS EN LA PUTA VIDA VAN A PASAR.
Bueno.
Todo para decirme a mi misma que cierre bien el orto que tengo en la cara y empiece a pensar las cosas con más meditación y menos esoterismo. Porque acuariano, ariano, de cáncer o de tauro, siempre soy yo la que termina perdiendo el sueño soñando despierta que conozco el futuro y las acciones de la gente. Como si la gente fuera un número posible de calcular. Como si yo supiera siquiera calcular. Como si mi cuota diaria de oxígeno valiera algo para el futuro del mundo.
Porque yo te voy a decir que somos polvo de estrellas, que estamos destinados a ser grandes y a convertirnos en un organismo inteligente y la mar en coche... Pero siempre voy a creer que la porquería soy yo. Y hay que matarme.
Significado de 'positividad'
Si sólo pudieras oir, lo que no puedo decir
Tu me aterras, porque eres un hombre, no un muchacho
Tienes un poder, y no puedo tratarte como a un juguete
Eres el camino menos recorrido por una jovencita
Tú ignoras el error cometido mientras yo intento controlar el mundo
No me dejes, quédate aquí y atérrame
No me dejes, ven ahora e ilumíname
Dame todo lo que tienes, dame tu billetera y tu reloj
Dame a tu primogénito, dame el arco iris y el...
Así que ve y desafíame, toma los dominios y ve
Mírame retorcerme, pero tú eres justo lo que necesito
Y yo nunca he jugado un juego limpio
Siempre tuve la sartén por el mango
Pero cuán bueno es el intelecto y la terapia
Si no puedo respetar a ningún hombre
Oh, quiero jugar un juego limpio
Sí, quiero jugar un juego limpio
Tú me aterras, ni siquiera nos hemos besado y ya estoy llorando
Viniste tan cerca y yo presioné y presioné esperando que mordieras
Para así poder correr, correr y lo hice pero entre el polvo
Viste esa marca de dientes, ellas no eran todas tuyas, tu solo fuiste la estocada
De una historia, que no funcionó para mí
De una historia, de la que no pude huir
Así que ve y sacúdeme, sacude hasta que haya cedido
Me estás doblegando, sé que podríamos dar lugar a algo de amor
Y yo nunca he jugado un juego limpio
Siempre tuve la sartén por el mango
Pero cuán bueno es el intelecto y la terapia
Si no puedo respetar a ningún hombre
Quiero jugar un juego limpio
Quiero jugar un juego limpio
Fair Game, de la Sia. No puede explicar mejor lo que siento por usted, señor de las mil canciones...
Fotosíntesis
viniste del sol
con la lluvia y el calor
combustible sin motor
todo ese brillo sin proyectar
me deshidrataste
con tu baile
evaporaste
todo el agua que me quedaba
del universo traías secretos
que en el último compás
de un cuarteto fueron nuestros
me quebraste
me diste tantas cosas
que pensar y sentir
pareces tener
cierta gravedad
todo se acomoda a vos
o tal vez me pasa a mi
sos el rey de mi sistema
yo giro alrededor
de la luz
de tus recuerdos
me dejaste como una
planta
que sólo vive
si te tiene
toda tu fuerza animal
vino a mi
a quitarme
lo que me queda
de social
Sobre amarte en la eternidad
Quererte es incesante.
No hay momento en la línea de mi vida en que no estés.
Tal vez sea porque llegué a la adultes con vos.
A tu lado comprendí a madurar las ideas.
Lejos de vos aprendí a madurar el corazón.
Cada vez que te tuve tan cerca y lejos quise robarte un momento. Y, cada vez, simplemente me lo regalaste.
Quererte es incesante.
Es una llama que no se apaga.
Es vivir dentro de la metáfora del baile de los planetas.
Es una lluvia de verano, de gotas calientes sobre piel hervida.
Quererte es incesante.
Es creer en un dios, ese eterno destructor y constructor, caprichoso devorador y dador de vida.
Quererte es querer todo lo que nunca termina, es amar la reencarnación, es resucitarme el corazón cada vez que me mirás.
Quererte es incesante.
Viajar
Vos te paraste estúpidamente frente a un cubículo o te sentaste en una pseudo oficina frente a una chica con muchas ganas de vivir y ojos de pájaro sin vuelo, dijiste "pasaje" y te presentaron una pantalla con puntos verdes, rojos, amarillos (entendemos lo demás, no así la precaución de esos asientos. ¿Hay algún problema? ¿Que pasa, se eyecta accidentalmente? O esta comprado por la muerte para jugar a destino final?) y grises, bueno. Elegiste una butaca, ventanilla 32. Llegaste al preciado bondi, miras el indicador de butacas: 32 P A S I L L O. hay un hombre sentado en el 31 V E N T A N I L L A con la más estúpida sonrisa que puedas imaginar. Pensas, claro que el no tiene la culpa de creer que gano una lotería mágica del transporte de pasajeros por tierra y que esto no va a volver a pasarte, la próxima vez vas a golpear a toda vieja inmadura y apurada que quiera poner el bolso primero en la bodega sabiendo que es lo que mejor conviene para preservar su vida útil, vas a correr como maratonista del ahorro en el supermercado por llegar primero al chofer que mira por arriba de sus lentes, vas a empukar a todo lenteja que este parado en el pasillo queriendo meter una mochila de 90 litroSEÑOR, sabe que tengo claustrofobia y sentarme en el pasillo hace que me agarren ataques de pánico, además de que claro que compre ventanilla y el cole no es el mismo que el de la compu. Si, como no, le doy mi lugar, me conviwne pasillo, soy de ir seguido al baño.
Soy la reina del mundo. Gaseosa fresquista ennel bolso, mantita por si hace frio, dos camperas por si hace más frio y Ventanilla. Listo. Me siento que gane la loPESQUE COMO 60 PESCADILLAS ESTE FINDE. Y a mi que carajo me importa. Y tengo un terreno en Constantinopla. Oh si, que interesante, que apaguen la luz. Y el otro día me quisieron robar y mi perro lo mordió. Tengo sueño. Y vos de donde sos, que haces, a donde vas. Claramente a un bobazo. 45 minutos, se apaga la luz.
Empieza como un ardor en las manos, sentis que sos hulk y tus zapatillas están estallando, te zumba el oído, un zumbidito bien agudito, hay un poco de luz pero no querés abrir los ojos, el zumbido se vuelve cada vez más fuerte, se sienten como miles de hormiguitas corriendo y corriendo sobre hojas secas, constantemente, sin parar un segundo, no se detiene, bueno despertarte. Dios bendiga al creador del paquete de masitas que se consume mientras baja el contenido, era tan difícil para el vecino encontrar la paz sin la última miga del maldecido paquete. Una vez despierta encontras el desastre en el que estabas envuelta. Los codos entumecidos metidos en la butaca, el calor emanando por el costado por adentro por arriba y abajo, calor humano y calor artificial, toda la ropa que trajiste envolviéndote como una oruga que jamás será mariposa, los pies completamente hinchados adentro de la zapatilla, eso te pasa por comer tanto asado. Y el vecino? Y, el chabon comiendo masita, con los codos como gallina asomado a TU ventanilla.
Esa puta idea de seguir viaje
Hay una ecuación en mi vida, constante:
-Conocer un artista "x".
-No darle cabida.
-Volver a escuchar (mucho tiempo después).
-Enamorarme.
-Obsesionarme.
-Dejarlo, darle su espacio.
-Amarlo incondicionalmente por el resto de mi vida.
Hoy: en este tiempo, lugar, estado de ánimo, proceso mental, espiritual, sentimental, moral, irracional... Hoy, hay cosas que no puedo sacar de mi cabeza. Personas, personitas, viajes, montañas, mares, lagos, ríos, tambor, chalaca, candombe, pumbá, música, música, música.
Una pequeña persona que resulta ser muy gigante en su universo musical y sentimental, goza de certezas dolorosas como método de expulsión y purga. Esa persona, ha dejado todo por algo que sabía que quería hacer y ser. No era un sueño, un anhelo, un deseo. Era verdad, realidad, seguridad. Todo eso, dentro de un mundo líquido y poco concreto; un mundo que, intentando ser, te puede matar. Por dentro y por fuera, te puede matar.
Palabras más, palabras menos, la intención de expresarme reside en un sólo hecho: plantear el enigma ¿Hasta dónde llegamos cuando no conocemos nuestros reales límites?
Porque (en una peli lo decía el cientologo Will Smith) el peligro es real, pero el miedo una elección. Posta. Creeme que es así. El miedo paraliza la mente, pero nuestro cuerpo físico y biológico jamás se detiene, sigue envejeciendo, siguen creciendo las cañas, las uñas, las pestañas... Entonces, ¿a qué temer? O mejor ¿por qué?
Si morir, moriremos. Si las cosas que nos tienen que pasar, van a pasarnos, no como un plan macabro de alguna entidad literaria, sino como inevitable rigor de vivir. ¿Para qué llenarnos las cabezas con historias sociológicas, psicológicas, económicas, si al final cuando hay que cruzar una puerta sabes que tenés la llave tatuada en la propia piel?
El artista en cuestión, se llama Passenger. Canta en inglés canciones de amor y experiencias propias, graba discos amables pero toca sólo en festivales y bares y esas cosas, a veces se para delante de escenarios gigantes sólo con su guitarra. Su vida en si, se trató de expulsar todo lo que retrasaba su capacidad humana de vivenciar. Y sólo con su ejemplo y su capacidad para relajarse, inspira esa confianza que a muchas personas y personitas del mundo nos falta para salir a la calle a vivir la vida que queramos.
Porque, como carajo sea éste "sistema" o "estructura" que nos mantiene vivos, sólo las grietas serán las mejores puertas. Y los puentes, se construyen sólo en el intento de cruzar.
Vos sos la lluvia
Vos escuchaste esas canciones y me quisiste tanto. Y cuando te fuiste te llevaste tu amor, tu magia, tu mirada profunda y con ella todos mis sueños de tus pecas.
Hoy volvés a escuchar, cuando soy feliz, y sigo diciendo lo mismo. Sigo insistiendo en darle a esas canciones la oportunidad de transmitir amor. De transmitir-te amor.
Acá llueve constantemente, y siento que en cada gota respiro tus labios.
Una.
Otra.
De nuevo.
Me moja.
Me escurro.
Te siento.
No te llevaste nada, ¿sabés? No me quitaste nada, nunca. Siempre diste, sin saber, sin querer, quién sabe; pero lo hiciste, me diste tanto, me entregaste la potencia para girar sola, para moverme sin tener que hacerlo. Bailaste conmigo por toda la casa y yo no moví ni un pie.
¿Será que en realidad es mi imaginación? ¿Vos siempre mi musa pero yo nunca?
Sosteneme. No me estoy cayendo, pero sosteneme.
Sosteneme la mirada toda la vida, amigo del alma.
Nunca me voy a ir, porque no tengo dónde ir si no tengo tu amor.
Y chau...
Es difícil, claro, pero es necesario enfrentar lo que el universo tiene para vos, por todo lo que fuiste, lo que hiciste o a quiénes heriste. Yo sigo buscando a dios, pero no el dios que cualquiera puede pensar apenas se lo nombra. Sigo buscando esa unión espiritual que calme la bestia de mis temores, debilidades.
Es verdad que me sacaron gran parte de mi niñez, pero como apenas una adulta puedo entender realmente lo que hicieron. Cada uno hace lo que puede, se sobrevive como se puede. Aún así, no puedo pasar el resto de mi vida renegando por lo que hicieron de mi. Gran parte de eso yo lo abracé y lo sostuve. Creí tener absolutos valores, porque así me criaron, pero eso no significa que sean absolutos.
Hace poco tiempo descubrí que intento ser lógica más de lo que puedo hacer. Y no he hecho con malicia ningunos de mis errores; pero si, he hablado con malicia, he tenido rencor, he mentido sin razón. Vi siempre, SIEMPRE, desde lejos las mejores relaciones sociales. Todo lo que vos creas que te sostiene, no lo es, puedo saberlo porque lo veo desde afuera. No es ningún dato concreto, pero lo que te sostiene son las relaciones sociales que pudiste tener y mantener a lo largo de tu vida.
Mi vida, son mis dos amigas. Es la única relación que sigue aún en el tiempo, lugar y cambios de mentalidades que hemos pasado en el proceso de crecer. Pero aún así, no saben, ni entienden lo que significan para mi. Pueden y tienen millones de errores para remarcarme; yo... Yo no puedo decir nada. Las amo tanto y las valoro tanto en mi vida que no merecen que yo use mi boca para decir algo de lo que estoy en desacuerdo. Porque me paso la vida estando en desacuerdo con todo el mundo, ellas hacen que yo quiera estar feliz, tomar una birrita, disfrutar, poder charlar de cosas profundas como antes, como cuando éramos chicas, cuando nos ayudábamos a encontrar respuestas a todas nuestras dudas. Hoy no es así, todo lo que a ellas les pasa, es completamente desconocido para mi, sólo porque así lo quieren. Estoy lejos, yo me fui, es mi culpa.
Un día me encontré con una oportunidad de hacer algo que creí había nacido para ser. Mentiras, no quiero nada de eso. Todo lo que hice mientras era para que meramente me entere que no quería hacerlo. Pasaron tres años y sigo preguntándome porqué lo hice, siempre tengo nuevas respuestas renovadoras. Ahora mismo estoy en el limbo, en el puto LIMBO. ¿Sabés qué quería? Quería casarme con ese chico que conocí cursando la carrera, ese que me enamoró apenas lo ví cuando cayó con su bicicleta destartalada; quería casarme, tener sus hijos, joderles la cabeza a esos chicos, para luego dejarlos volar. Después, cuando una señal me advirtió salí corriendo y tomé la oportunidad. Hice cualquiera. Nunca, ninguno fue mi amigo. Yo sé que es difícil ser mi amigo, pero tampoco me adentré a un mundo positivo. Elegí mal. Elegí lo que pude, en realidad, porque el resto de la gente es demasiado culta para mi; los amigos de la gente culta, es gente mas culta. Qué se yo.
Estuve vagando por la vida buscando alguien con quien parar, sentarme a charlar, enamorarme, hacer el amor, ser amigos, ser amantes, ser compañeros, comprensivos. A la mierda con sus ambiciones. Las ambiciones sólo hacen que quieras más todo el tiempo, y que nunca sea suficiente. ¿Cuál es el problema de la gente hoy en día que cree que por querer lograr una familia y vivir para ella estás errada y sin futuro?
El problema es que estuve buscando en el lugar equivocado, haciendo las cosas erróneamente, realmente estoy cansada.
Ahora estoy sobrepasada de peso, de angustias, de lamentos, de malos recuerdos, de anhelos sociales que nunca me van a llegar. Estoy todo el día pidiendo que éste verano se enfríe así puedo ocultar mis heridas. Me duelen las rodillas, los golpes, la personalidad, me duelen los gustos, me duele la música, me duele la tele, la gente, el auto, el colectivo, la tarjeta urbana, me duelen los libros, la geografía y la religión, me duele el estómago de tanto querer llorar y no poder generar ni una lágrima. Me duelen las dudas y las certezas, me duelen las manos de tipear mis miserias.
Pero mas que nada, me duele. Que las paradojas se enlacen en un pedido general de todo aquel que hice daño, y hoy, después de tanto errar, hay una verdad en mi vida: sos vos. Esa verdad que ví en tus ojos mientras llorabas preguntándome "¿Qué? ¡¿Qué?!". Yo me iba, porque uno no puede negarse a las misteriosas tierras de los sentimientos, tiene que aventurarse a ellas; aún así estás en todo lo que hago, porque todo eso que quiero, quise y voy a querer hacer, tiene que ser a tu lado. No hay otra manera, mi verdad sos vos en la vida, como esa vez que hablamos de cómo queríamos criar nuestros individuales hijos y estábamos hablando de nosotros sin saberlo, sin conocernos demasiado.
Una cosa nada más. No me pidas más que sea más de lo que quiero ser.
Quiero ser madre y compañera.
Y el mundo, ante eso, me chupa un huevo.
Todo es posible en la viña del señor
Después, mas tarde esa noche, me voy a una fiesta y me pongo la campera de cinco pesos; camino sobre zapatillas desatadas porque las medias de lana son muy gruesas. En la fiesta toca una banda, que no se entiende lo que cantan, a veces suenan a los Redondos, a veces a ellos mismos, a veces a Roberto Monstruo, pero no se de qué hablan. Entonces cuando terminan, con una birra bien fresca, recién salida de la barra me acerco al cantante. No lo conozco, pero creo que lo vi en otra dimensión, unas horas mas temprano; allí le entendía lo que decía y me defendía de un Gustavo Cerati agresivo. Le pregunto qué dice, y me contesta una barrabasada inteligente. Me pregunta quién soy, y le digo que no sé. Hablamos de porro, alcoholismo y helado de mate. Me pregunta qué hago sola y le digo que tenía una especie de cita a ciegas con un rockerito bien peinadito, que le gustan los gatos y abraza el orgullo; pero que no vino, porque no es de 'éstos lugares'. Y no me iba a quedar un sábado a la noche sola en casa, después de haberme ido de compras especialmente para esa ocasión. Después me contó la historia de un muchacho que tenía tanto ego que una señora en la plaza le preguntó porqué lo seguía una sombra.
Me fui, caminando sola, borracha, a mi casa; y te ví abrazando la almohada con un perro y un gato acostados a tu lado, en tu otra dimensión. Caminé tanto que no sabía dónde estaba, y veo que en la vereda de enfrente está parado el rockerito, en la puerta de una casa muy cerrada, está con una morocha, le está partiendo la boca. Después le manotea el culo, y me digo "Qué bueno, era un bruto". Camino un poco más y adelante hay una chica muy alta y muy desnuda fumándose un cigarro, caminando en círculos. Me acuerdo que el cantante-poeta me había robado mi fuego para prenderse un porro, entonces me adentro a pedirle lumbre. Nos quedamos charlando de hombres golpeadores y de ser feliz. Somos todos distintos e igualmente infelices.
No me escapé esa noche al placer solitario de las sábanas blancas de calidad que encontré una vez tiradas afuera de un negocio de ropas de bebé, que, habiéndolas lavado como corresponde, les escribí mi nombre en la etiqueta. Pensaba en la brutalidad del rockerito, en la poesía del cantante, en los besos del paisano de pelo largo, en las caricias del gurú de barrio caro... Me armé un hombre.
En ésta, en aquella y en todas las dimensiones existentes, veo, te veo, nos veo; y puedo claramente analizar que voy a estar sola, armando un rompecabezas de amores y hombres honestos y mentirosos, toda la vida. Estoy destinada a imaginar y acariciar sábanas blancas simulando piel, toda mi vida mortal. Así que ya no vale la pena el luto, las ropas oscuras, las rapadas, los rasguños en la piel, las ojeras y los llantos inexplicables. No me banco mas, tengo que desempolvar las ropas coloridas que atraían abejas y ahuyentaban a zorros viejos y ancladores. Si estoy sola de todas formas, para qué renegar si no cambio nada.
Será que, a veces, uno termina por entender. Nada nos va a ser mal, si perdemos la tristeza.
Del hombre del que no se sabe nada
No sabe lo que hace cuando hace algo que no debe, o sabe lo que siente y se lanza a hacer, pero no está seguro de que sea lo correcto. Le tiene miedo a la cuerda floja, pero se para ahí como si fuera un enorme y firme campo de césped.
Lo que digo no es verdad, tampoco es mentira. Son mis ojos engañándome respuestas a preguntas que no le puedo preguntar, que tal vez él no me pueda responder. O no tenga ganas.
Porque si no quiere, no te va a decir ni a vos, ni a mi, ni a nadie. Tal vez a alguien sí... No sé. Pero no va a prometer en vano, no va a contestar pelotudeces y no va a responder a preguntas idiotas. Va a ser sincero en cuánto le parezca útil, si no le parece, simplemente no dirá nada.
A pesar de todo, tolera y escucha. En silencio. Y es tajante en su reacción.
- Te llevo a tu casa.
Y punto.
Todo eso, todas esas palabras que dijo cuando dijo, pueden escribirse en el libro "Idioma escondido del hombre que dice mucho con su mirada pero nadie lo mira como se debe"
- Dame un beso.- decía, tal vez. O quizá -Rajá de acá de una vez, dejame vivir mi soledad-
No se sabe nada de él, poco puede saberse si él no se entrega.
Pero, puedo asegurar sin ninguna seguridad.
Con los ojos cerrados y su cara en las manos, se siente un paraíso que no necesita letras para ser descripto.
Extraña
El hilo, invisible, que nos une. Lo siento desprenderse de mi, cada día, cada noche, cada palo borracho, cada luz de luna. Sentirse suelta, sentirse libre; no es lo mismo si no hay con quién compartirlo.
Pero las luces se apagan. Hay que aguantar la respiración.
Lista para el super:
Un beso
Un abrazo
Una caricia
Una mirada pasionaria
Pasión
Sexo
Tus manos secas
La pera raspada
Preocuparme
Tus gritos
Tu guitarra fuerte
Tu malhumor gitano
Odio
Miedo
Orgullo
Ciclotimia
Planes
Futuro
Lo que necesito:
Que me suenen la espalda.-
Te escribí una canción
¿Qué es lo que llevás tan dentro
que te llenó de odio y venganza?
Los ratas cobardes planean su suicidio
aspirando pelo de gato.
La araña sigue colgada de la puerta
y vos te quedás pensando.
Cómo es que estás tan solo.
Tus ojos ya no tienen el color de tus pestañas
ahora están tan negros como tu oscuro corazón
La araña sigue colgada de la puerta
y vos te quedás pensando
Cómo es que estás tan solo.
tan sola.
La herramienta
Es un lugar muy silencioso. En este lugar tu amor se vuelve muy abierto, muy amplio, muy hermoso, muy fuerte."
Siempre que escribo, lo dirijo a ustedes. Aunque el tópico no sea explícito, siempre les estoy hablando a ustedes también. Están en cada cosa que veo, construida a mano de hombre, potenciada por su inteligencia y explotada por su avaricia. El amor, se convirtió para ustedes en otra especie de empresa. Mucho mas fina, en apariencia.
Mas fina, digo. Es que van atrofiando nuestro ambiente para asfixiar nuestra mente y nuestra capacidad de encontrar la luz, luego dejan delgadas capas (una por cada shock) sobre nuestro corazón como una cebolla podrida. Oscura, perdiendo sabor, aroma, consistencia.
Las palabras 'pertenencia', 'esfuerzo', 'vos arriba', 'vos abajo' se convierten en el real idioma de algo que no tiene reglas.
Tal vez, quién dice, alguna vez todos sepamos cual es el verdadero significado del amor, para qué sirve, para qué está. Solo debe saberse, mientras tanto, que el amor es una herramienta. No hay forma de usarla mal si se conoce todo de ella.
Del polvo venimos
Estamos vivos, de eso se trata. De que duele porque hay algo funcionando dentro de tu cuerpo, tratando de solucionarlo y, de última, dándole un cierre, una estocada de suerte. A veces no te alcanza con llorar para que se vaya, porque llorar es hacer berrinche, llorar no tiene sentido. A veces.
Otras veces no alcanza con hacer, con cambiar el plan, con idear otra estrategia; porque necesitamos que algo le de final al hacer, y ese final es la aprobación de otro ser humano, al que vos consideres digno de respeto, o ames. Buscar aprobación deja a tu moral y a tu ego positivo por el piso; vos tenés que darte aprobación, vos tenés que sentir que hiciste las cosas bien, vos tenés que sentirte orgulloso de vos mismo. Nacimos solos, y cuando salimos nadie nos dijo "Piola, saliste genial, nadie rompió fuente y se adentró al mundo con tanto estilo como vos"; no nos dicen nada. Nos sonríen, pero es su trabajo, nos aman, pero es su trabajo, nos amamantan, pero es su trabajo. Es cruel, pero viéndolo desde éste punto de vista, si no lo hicieran, si no aceptaran su trabajo, la gente los miraría mal. Y eso, facebook no lo tolera. "Debo ser buena madre, foto pal feisbu". Flash.
Algunas otras veces, estamos tan preocupados por ser independientes y desapegados, que somos miserables por el simple hecho de que nadie puede confiar en nosotros. No lo saben, no saben porqué, pero no pueden confiar en nosotros. Alguien que no demuestra ni el mínimo amor por el prójimo, pero tanto amor por si mismo, no es una persona de confiar. Entonces la realidad nos toca con su mano de lija, queriendo acariciar la piel mas suave de nuestro cuerpo, dejando en carne viva nuestras desdichas.
Siempre vamos a ser infelices, incompletos, indigentes sentimentales. Siempre vamos a querer que nuestro amigo sea nuestro novio, que nuestro padre nunca hubiera existido, que nuestra madre nos abrazara mas, que nuestra amiga sea nuestra hermana, que nuestros hermanos desaparezcan, que nuestros abuelos no hayan muerto...
Siempre vamos querer mas, siempre vamos a estar faltos de satisfacción. Siempre, en algún momento del día, vamos a sentirnos realmente solos.
Es triste pero es verdad
Muda de piel
la cosa que no pasa de moda
el tiempo lo arruinó, ya no se siente igual
me quitó las ganas de matarme
y de sonreir
no me toques mas, dejame ir
no quieras venir
no quieras ser feliz conmigo
solo quería tocarte
y la locura te alcanzó
solo quería erosionarte
y mi locura te gastó